José Javier Marcano Pimentel
LA COMUNIDAD MUNDIAL PARA LA
MEDITACIÓN CRISTIANA
APRENDE A VIVIR EN LA PRESENCIA DE DIOS
    Me inicie hace apenas dos meses en un momento de bastante aridez en mi corazón, y
    ha sido a la fecha una experiencia reconfortante y llena de mucha sabiduría. LLegó
    todo en un momento en el que realmente lo necesitaba en medio de la noche oscura
    del alma que todavía continua, pero con la certeza de haber encontrado un nuevo
    camino para buscar el rostro de Dios.

    Siempre he orado al Padre pidiendole "señor marca tu la senda pon tu el camino" y
    entregándome a El al decirle " Señor que quieres que yo haga y que quieres que yo no
    haga" y en estos dos meses he podido sentir su respuesta y empezar a encontrarlo
    en el susurro de la suave brisa...

    Ciertamente puedo comentar que no me ha sido fácil desde un primer momento,
    primero por razones de mi trabajo que me hacia dificil encontrar el momento
    oportuno, en la mañana, pero más complicado al final del día pues al llegar a la casa
    ya de noche y a veces muy cansado, me resultaba casi una incomodidad. Sin
    embargo me lo propuse con toda perseverancia y poco a poco he venido cumpliendo
    con mis dos 1/2 horas al día.
    Por otro lado la dinámica planteada la primera semana particularmente fue dificil en
    lograr la atención y quietud buscada, pero de tanto insistir en el "mantra" mi espíritu
    ha ido logrando la soltura.

    Es significativo para mi comentar que los dias de mayor cansancio o tensión y
    agotamiento por el ritmo de trabajo, se me hace mucho mas dificil lograr atención y
    quietud, y se me ha tornado un tanto ansiosa tal circunstancia...pero progresivamente
    he venido sintiendo esa serena y reconfortante presencia de Jesús.
    Aun cuando soy miembro de una comunidad de laicos católicos, la formación de un
    grupo no se ha presentado como viable dado como ya dije por mi horario de trabajo, y  
    porque vivo en una zona rural a 15 minutos en carro de la ciudad de El Tigre, en el
    oriente venezolano. No obstante estoy invitando en principio a mi esposa a
    acompañarme.

    El próximo Sabado estaremos en el Retiro con el P. Laurence Freeman y ya el Señor
    volverá a decir, cual es la senda y cual el camino.

    Que el Señor nos ilumine a todos para construir la paz que necesita el mundo...
    saludos.


José Javier Marcano Pimentel - Abril 2009
www.wccm.org - en español