LA COMUNIDAD MUNDIAL PARA LA
MEDITACIÓN CRISTIANA
APRENDE A VIVIR EN LA PRESENCIA DE DIOS
John Main en Gethsemani Abbey, 1976
Traducción por
Ana Inés Privitello
de Argentina
    En 1976, John Main que era mi propio maestro y maestro de novicios, mi amigo, mi
    maestro, vino a Gethsemani, creo que a esta habitación, y dio tres conferencias. En la
    primera de ellas, contó la historia de cómo el mismo había llegado a la meditación. En la
    segunda conferencia, habló acerca de la subyacente teología de la meditación cristiana
    que podía encontrarse en la tradición de Cassian y en la de los Padres del Desierto, en la
    tradición contemplativa Cristiana. En la tercera conferencia tuvo un debate con la
    comunidad de aquí. Después de regresar a la Abadía de Ealing en Inglaterra, le enviaron
    una trascripción de las tres conferencias y la leímos juntos. El ya había iniciado una
    comunidad, un pequeño centro de meditación en Ealing, así que le sugerí que éstas
    podrían ser un buen cuadernillo para dar a la gente. De manera que lo imprimimos y
    desde entonces son conocidas como las Charlas de Gethsemani. Siguen siendo todavía
    son uno de los libros de John Main que más se venden.

    Mientras el Pade John estaba aquí, pasó algún tiempo en la ermita en Merton. Mientras
    se encontraba allí, creo que alcanzó un profundo entendimiento. Desde la ermita escribió
    a un amigo que acababa de celebrar la misa más plena de amor de su vida. Fue durante
    su estadía aquí que decidió aceptar una invitación del arzobispo de Montreal para ir allí y
    establecer un pequeño centro de oración. Llamó por teléfono desde aquí al obispo de
    Montreal y le dijo que eso era lo que había decidido hacer, que cambiaría su pasaje y que
    regresaría por Montreal para seguir explorando las posibilidades de establecer el centro.

    Cerca de dieciocho meses o tal vez dos años después, fui con él desde Ealing a
    comenzar un pequeño centro de oración en Montreal - yo era entonces un joven monje
    con votos simples. Cinco años después el Padre John falleció a fines de 1982. La
    comunidad era todavía muy pequeña, bastante frágil, pero tenía una raíz muy profunda.
    Era la raíz de la oración, y era una raíz que comenzó a extenderse. Se extendió a tal
    punto que lo que podría llamarse una comunidad de meditadores cristianos ha nacido en
    el mundo. Se reúnen en parroquias, en comunidades, en la casa de las personas, en
    lugares de trabajo, en colegios, en universidades. Se encuentran para compartir una
    pequeña enseñanza, media hora de meditación en silencio y para alentarse mutuamente.
    Esa historia, de la cual Gethsemani fue parte, es la historia de la expansión de la
    tradición monástica de oración hacia la iglesia toda.

    Esa expansión nos recuerda una de las grandes afirmaciones del Concilio Vaticano: que
    todo el pueblo de Dios, todos los fieles a Cristo, están llamados a alcanzar la plenitud de
    su experiencia Cristiana, que hay un llamado universal a la santidad. Esta es también una
    idea muy profundamente arraigada en las escrituras. San Pedro nos llama un pueblo
    santo, una nación consagrada, un sacerdocio real. Las cartas de San Pablo describiendo
    la experiencia de Cristo en nuestro interior son cartas dirigidas a la gente común de las
    primeras iglesias Cristianas.

    Hoy en día podemos observar dos movimientos muy poderosos en la iglesia del mundo.
    Uno de ellos es la opción por los pobres, la identificación de la iglesia con los
    necesitados, con los oprimidos, con las grandes causas de la paz y la justicia. Pero
    existe otro movimiento complementario en la iglesia, que es el movimiento del despertar
    contemplativo, la profundización contemplativa, la renovación contemplativa, la gran
    búsqueda de una oración más profunda. Estos dos movimientos en la iglesia son
    claramente dos aspectos del mismo espíritu, la misma renovación, el renacimiento de la
    iglesia de Cristo. Cuando vemos hombres y mujeres en todo el mundo
    comprometiéndose muy profunda y seriamente a llevar una vida contemplativa, nos da
    una nueva visión de la iglesia, la iglesia como levadura, la iglesia como sal, ya no más la
    iglesia como un poder imperial sino la iglesia servidora del pueblo de Dios.

    Hace más o menos un año Bede Griffiths escribió una introducción para una colección
    de obras de John Main, y dijo que de acuerdo a su experiencia John Main era el mejor
    guía espiritual de la iglesia de estos tiempos. Explicó lo que había querido significar,
    diciendo que en los escritos o en el pensamiento de Johm Main, existían dos muy
    importantes afirmaciones para la iglesia moderna: la comprensión de que la renovación
    de la iglesia es un renovación contemplativa en todos los niveles y segundo que la
    experiencia contemplativa crea la comunidad Cristiana.

    Muchos de ustedes estarán familiarizados con el modo de meditar que John Main
    enseñó y que ha creado esta comunidad de meditadores cristianos. Permítanme que se
    los recuerde brevemente ahora. Es esencialmente un modo absolutamente sencillo.
    Está, por supuesto, arraigado en las enseñanzas de Cassian en la Décima Conferencia.
    Cassian dice que el gran obstáculo para la oración pura es el obstáculo de nuestras
    distracciones y nuestro egoísmo. El recomienda esta maravillosamente simple tradición
    antigua de tomar un solo verso o incluso una sola palabra, y repetirla continuamente una
    y otra vez en el corazón durante el tiempo de la meditación. El dice que el monje, al
    repetir este verso continuamente en su corazón, “llega rápidamente a esa pobreza de
    espíritu que el Señor señala como una de las primeras beatitudes "abandonar todas las
    riquezas de pensamiento e imaginación, ir más allá de las imágenes de Dios hasta la
    presencia pura de Dios en nuestros corazones, moverse más allá de mi oración hacia el
    interior de la oración de Cristo. John Main había aprendido este modo de meditación en
    el Este. Cuando el lo redescubrió en su propia tradición cristiana y monástica, lo
    reconoció y prosiguió a enseñarlo, dándose cuenta que se trataba de una forma de
    oración de tal simplicidad que era apropiado para la gente común.

    Su enseñanza simplificó el método aún más cuando dijo: El modo de meditar es
    sentarse, sentarse quieto, llegar tanto a una quietud del cuerpo como de la mente, cerrar
    tus ojos suavemente, y luego, en silencio, interiormente, en quietud, sin mover tus labios
    o tu lengua, silenciosamente repetir tu palabra o tu frase. Lo llamamos un mantra.
    Cassian lo llamaba una fórmula en latín. El mantra que John Main solía recomendar era
    la frase en Arameo, Maranatha, la primera y más antigua de las oraciones cristianas.
    Recomendaba decir la palabra lentamente, recitándola claramente en tu corazón y en tu
    mente, y escuchándola a medida que la dices, de manera que ella te lleve más allá de las
    distracciones de la mente hacia dentro del silencio del corazón - nos lleva más allá de
    nuestra oración egocéntrica, donde hay tanto del yo, hacia el interior de la oración de
    Cristo. Esta es la disciplina práctica y común de rezar que va por debajo de la teoría y de
    la teología. Pero es una experiencia de oración simple y práctica que también enriquece
    nuestra teología y nuestra lectura de la escritura, nuestra vida juntos y nuestra liturgia
    juntos.

    Podríamos concluir ahora con algunas palabras de la Carta a los Efesios que también
    nos señala el propósito y el significado de nuestro viaje de oración:

    ´Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la Gloria, les conceda un espíritu
    de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que él ilumine
    sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza, a la que han sido
    llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, y la
    extraordinaria grandeza del poder con que él obra en nosotros los creyentes´. (Efesios 1:
    17-19)



    Laurence Freeman OSB
    a los monjes de la AbadíaGETHSEMANI , 1992
    © 2005 Usado con permiso.
    Comunidad Mundial de Meditación Cristiana
PADRE LAURENCE FREEMAN
OSB

Te recomendamos la música
de la Comunidad de Taizé
antes de meditar. Localiza
´Español´ , ´Oración y Cantos´
y ´MP y Podcast´.
Por favor
pulsa aquí
Donativo
para ayudar a la Comunidad