LA COMUNIDAD MUNDIAL PARA LA
MEDITACIÓN CRISTIANA
APRENDE A VIVIR EN LA PRESENCIA DE DIOS
Prestar atención
Traducción por
Ana Inés Privitello
de Argentina
    La meditación es prestar atención. Esa es la razón por la que cuando nos
    descubrimos tan distraídos al comienzo de cada meditación tenemos que trabajar
    con la atención.

    2 Si podemos entender realmente a través de nuestra experiencia de la meditación
    qué significa atención, entonces podremos ver como la meditación se ajusta a los
    más profundos significados y a las más profundas experiencias de nuestras vidas.
    Veremos que le da significado a nuestro lugar en el universo, porque el universo es el
    resultado de la atención creativa y amorosa de Dios. Nos hemos convertido en lo que
    somos, seres humanos, porque Dios nos ha amado, nos ha prestado atención aún
    antes de que nosotros supiéramos que existíamos.

    3 También significa que en nuestra relación diaria con los demás, somos capaces de
    ver en toda otra persona una oportunidad de encontrar a Dios prestándole nuestra
    atención y amando a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

    4 La gente a veces piensa que la meditación es una práctica muy egocéntrica,
    egoísta. Estamos contemplando nuestro ombligo, evadiendo nuestras
    responsabilidades hacia los demás. Estamos cultivando una especie de espiritualidad
    privada. Pero yo creo que cualquiera que haya entendido la disciplina y practicado la
    atención de la meditación, si entiende el significado del mantra, entonces se da
    cuenta de que al prestar atención a su yo más profundo, le está prestando atención a
    Dios y le está prestando atención a su prójimo.

    5 Pensemos qué práctica y común es en cierto sentido esta cualidad de la atención.
    Entonces comenzaremos a ver como la meditación cambia nuestras vidas. Sólo
    pensemos, en algún momento de tu vida tuviste muchas dificultades, tuviste un
    problema del que querías hablar. Vas a ver a un amigo, alguien en quien confías y le
    dices, “Hay algo de lo que quiero hablar contigo. ¿Puedes escucharme?” Comienzas a
    hablar y te escucha. Lo que tú realmente quieres que haga es que te escuche,
    simplemente. Con su corazón, prestándote atención. No buscas tanto una respuesta o
    una solución. Si esa persona realmente te presta atención, te escucha, cuando se
    separen sentirás que tu peso se ha alivianado. Sentirás que has compartido algo del
    sufrimiento de tu vida y sentirás que tienes más facultades, más poder, más
    esperanza, para solucionar esa situación que te está causando sufrimiento. Si esa
    persona a la que le estabas hablando simplemente te dio una respuesta o una
    solución, o te interrumpió después de unos segundos y comenzó a contarte algo suyo,
    en otras palabras, si fue incapaz de prestarte toda su atención, entonces te irás
    sintiendo que realmente no se han conectado. En otras palabras que no has sido
    verdaderamente amado.

    6 La atención es amor. Cuando prestamos atención, a cualquier persona que sea, la
    estamos amando. Cualquier trabajo que hacemos con real atención se convierte en
    un acto creativo y amoroso.

    7 Nos han amado cuando nos han prestado atención. No es un amor romántico, es el
    amor. En un matrimonio se puede vivir con la misma persona día a día, a través de las
    rutinas diarias, pero a medida que pasan los años se puede descubrir que se le ha
    dejado de prestar atención a esa persona. Entonces de repente se descubre que el
    amor ha desaparecido de esa relación. Hacer tal descubrimiento en una relación de
    muchos años puede ser una experiencia aterradora, crucial. No sólo se trata de hacer
    cosas juntos. Estar en relación, amar a nuestro prójimo, significa que, desde el centro
    mismo de nuestro ser, le estamos entregando el don de nuestro ser por medio del
    don de la atención.

    8 Prestar atención, escuchar realmente, es amor, amar a Dios, amar a tu prójimo,
    amar a tu prójimo como a ti mismo. Por supuesto, como todos sabemos, prestar
    atención, sacar la atención de nosotros mismos es difícil. Podemos hacerlo durante
    un momento corto y después nos cansamos. Es como una banda elástica que se
    achica después de estar estirada, cuando volvemos a prestarnos atención y a pensar
    en nosotros mismos.

    9 Aprender a prestar atención es una disciplina. Es realmente el gran arte de vivir, el
    arte de amar. Es por esto que la disciplina de la atención en la meditación nos enseña
    a vivir más completamente, en forma más humana.

    10 La meditación es prestar atención. Los budistas dicen dejar la mente vacía. La
    tradición cristiana habla de de vivir el momento presente, o de practicar la presencia
    de Dios. Es lo que Cristo quiere significar cuando habla de permanecer despiertos, en
    alerta. Aprender a decir el mantra con atención, aprender a volver fiel y
    amorosamente a él cuando nos hemos distraído –es precisamente la razón por la que
    la meditación cambia nuestro modo de vivir.




    Laurence Freeman OSB
    Pasajes de la charla en Singapur
    Noviembre 2001
PADRE LAURENCE FREEMAN
OSB

Te recomendamos la música
de la Comunidad de Taizé
antes de meditar. Localiza
´Español´ , ´Oración y Cantos´
y ´MP y Podcast´.
Por favor
pulsa aquí
Donativo
para ayudar a la Comunidad