LA COMUNIDAD MUNDIAL PARA
LA MEDITACIÓN CRISTIANA

ARGENTINA
    LECCION NO. 9
    AQUIETANDO LA MENTE
    Cuando comenzamos a meditar, pronto nos damos cuenta que la disciplina es simple
    pero no fácil.

    Cuando hayamos logrado neutralizar nuestra inquietud exterior, ésta tratará de
    encontrar una salida diferente; si no nos podemos mover físicamente, permitiremos que
    nuestros pensamientos efectúen su “caminata”.  Nos ocuparemos de nuestras fantasías
    todo el tiempo, planificaremos, nos esperanzaremos o nos preocuparemos: e
    interiormente estaremos aún llenos de ruidos y permanente movimiento;  un loco
    torbellino  de pensamientos desconectados. Pronto nos sentiremos decepcionados y nos
    veremos tentados a abandonar. Intentaremos aquietar la mente durante nuestra
    meditación pero en cambio seremos constantemente asaltados por todos estos
    pensamientos dispersos. Nos asaltará la duda y tal vez pensemos que no deberíamos
    estar haciendo esto. No obstante, el mensaje de John Main  y Laurence Freeman es
    Perseveren!

    No será hasta que verdaderamente abandonemos todos nuestros pensamientos e
    imágenes, que seremos conscientes que nuestra mente los considera escenciales para
    formar nuestra identidad. Nos daremos cuenta que,  bajo nuestro esquema egocéntrico,
    en tanto y en cuanto pensemos sabremos quienes somos y tendremos un módico control
    sobre lo que ocurre, no importa cuan fantasioso sea. Nos sentimos al mando y entonces
    nos sentimos seguros.

    Es mas, pronto nos damos cuenta que en realidad somos adictos a nuestros
    pensamientos, porque hemos sido formados dentro de un esquema en donde  nuestros
    pensamiento son considerados como la actividad más elevada con la que nos podemos
    comprometer. Descartes, con su frase “Pienso, luego existo” en realidad conectó a la
    existencia  con el pensamiento. El no pensar aparece como una amenaza para nuestra
    propia integridad y sobre vivencia.

    No debe sorprendernos que las personas tenga temor, cuando se enfrentan con una
    disciplina como la meditación que nos invita a  abandonar los pensamientos y aun
    nuestra imágenes;  en realidad todas las operaciones  de la mente racional:  el pensar, la
    memoria y la imaginación. Pero nosotros somos más que nuestros pensamientos!!

    La forma mas importante de manejar nuestros caóticos pensamientos es aceptándolos.
    Conforman la parte superficial de nuestro ser después de todo!! Pero esto no es tan fácil
    como parece.  Estamos tan habituados a criticarnos y juzgarnos tanto a nosotros mismos
    como a los demás,  que cuando nos sentamos a meditar, nos irritamos  y los
    pensamientos simplemente nos invaden. Pero cuanto más nos irritemos con nosotros
    mismos, y mas intentaremos suprimir nuestros pensamientos, más persistentes serán.  
    Y en lugar de unificar nuestra mente, nos estaremos fragmentando porque una parte de
    nuestra mente estará luchando con la otra. Mientras que cuanto más aceptemos a
    nuestros pensamientos, mas nos pacificaremos.

    Es inevitable que nuestros pensamientos entren en nuestra mente. Pero solo será un
    problema si quedamos enganchados en ellos, o si estamos tentados a seguir su curso.  
    Pero podemos elegir,  o nos enganchamos con nuestros pensamientos o nos
    focalizamos en el mantra;  es una elección libre. Todo lo que necesitamos hacer es
    retornar gentilmente a nuestro mantra una y otra vez, cada vez que nuestros
    pensamientos intenten sacarnos del mantra.
Casa de retiros en Luján, Argentina
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Escrita por Kim Nataraja,
Escuela Internacional.
Traducida por:
Magdalena Puebla,  
Argentina
 
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