Hola, Fué un retiro muy bonito. Por un lado el lugar, lleno de quietud y paz, por otro las conferencias del Padre Laurence, su manera de explicar, tan sencilla y a la vez profunda y llena de humor. Y el silencio...es impresionante como te puedes recoger en tí mismo tanto mas fácil pues al estar en silencio, menos pensamientos te entretienen. Meditar con otras personas durante las diferentes sesiones se vuelve aun más enriquecedor y curiosamente todos estamos con Dios, pero cada uno en su propio silencio, formando una comunidad. Muchas gracias, Lucía y Begoña por la organización y todo el trabajo que realizaron.