Marina Müller
    Querida Lucía:
    Ya de regreso en casa me dispongo a escribirte sobre mi experiencia del Retiro dado
    por el P. Freeman en Cuernavaca, del 15 al 17 de febrero pasado.

    Me resultó un encuentro maravilloso, con una excelente organización, una enorme
    cordialidad por parte tuya y de Begoña, las representantes de Meditación Cristiana en
    México. El grupo de participantes también me resultó muy agradable: 40 personas
    dispuestas a un encuentro con la oración contemplativa y el silencio.

    El ambiente también contribuyó: una hospedería de monjes benedictinos, con un bello
    parque y la tradicional hospitalidad de esa orden.

    Las charlas del P. Freeman resultaron muy sustanciosas y nos llevaron a los oyentes a
    una más profunda experiencia meditativa. Al finalizar el encuentro, pude conversar
    unos momentos con el mismo P. Freeman; Begoña Siegrist se ofreció amablemente a
    traducir mis palabras, debido a mi inseguridad respecto a la fluidez idiomática. Pero el
    P. Freeman me hizo sentir muy cómoda y me recibió con calidez, lo cual me permitió
    expresarle mis principales inquietudes respecto a mi búsqueda interior, la
    construcción de vínculos comunitarios en la búsqueda de oración contemplativa dentro
    de la Iglesia, y la posibilidad de seguir escribiendo sobre temas de espiritualidad,
    "llamado" que percibo en mí desde hace unos pocos años.

    Los contenidos del retiro seguirán obrando en mi espíritu por largo tiempo. Espero
    expresarlos más extensamente a partir de las abundantes notas que tomé durante las
    charlas del P. Freeman.

    Muchas gracias al P. Freeman por su disponibilidad y su generosidad, por brindarnos
    su sabiduría y su experiencia contemplativa para aprender a caminar en el Espíritu y en
    la escucha al Maestro interior, y a vos y Begoña por la diligente tarea de sostener el
    ámbito acogedor para realizar este encuentro. Te envío algunas fotos tomadas durante
    el Retiro: estamos el P. Freeman, Pedro y Catalina, Cristina y yo.

    Un abrazo extensivo a Begoña y hasta pronto (¡espero verlas en julio, en el retiro que el
    P. Freeman ofrecerá aquí en Argentina!)



    Marina Müller



LA COMUNIDAD MUNDIAL PARA LA
MEDITACIÓN CRISTIANA
APRENDE A VIVIR EN LA PRESENCIA DE DIOS
RETIRO CUERNAVACA 2008
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Pedro, Padre Laurence y Marina
Pedro, Catalina y Marina - Febrero 2008, Cuernavaca, México