Podemos evaluar la importancia que le damos a algo por el tiempo que estamos dispuestos a dedicarle. Cuánto más tiempo le dedicamos a algo, más evidente resulta la relevancia y el valor que tiene para nosotros. El tiempo es el regalo más preciado que tenemos porque es limitado. Podemos producir más dinero, pero no más tiempo. Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar. El mejor regalo que le puedes dar a alguien es tu tiempo. El mejor regalo es dar tu concentración, tu atención total. La postergación es aceptable para lo trivial, pero no para entrar a la presencia de Dios.La mejor expresion del amor es el tiempo. El mejor momento para amar es hoy. Medita 30 minutos dos veces al día - todos los días de tu vida. Repite tu palabra sagrada - Maranatha - durante esos 30 minutos. Si llegan pensamientos, gentil y suavemente, regresa de nuevo a repetir tu palabra. Dila intensa y amorosamente, pero no pienses en su significado. La Palabra se arragiará en tu mente, en tu corazón y en todo tu ser.